Cada año cuando se acerca el cumpleaños de mi madre me encuentro con el mismo problema, se me pasa comprarle el regalo. Lo de siempre nunca se en que día vivo, durante la semana estoy trabajando en el horario en el que abren las tiendas y poco a poco un día por otro acabo sin tener preparado un regalo. Cuando al menos me acuerdo de felicitarla a primera hora la cosa no va tan mal, pero cuando se me olvida felicitarla y encima no tengo regalo…
Este año me pasó algo en Navidad que me hizo prevenirme. En mi familia, para “el día de reyes” decidimos hacer algo nuevo, “el amigo invisible” de manera que todos tendríamos regalos pero solo tendríamos que gastar y preocuparnos de un regalo (más fácil que de costumbre). Bien pues se me pasó comprar el regalo de mi hermana, que era la persona que me había tocado. Odio comprar regalos de mujeres, pero son las que más lo valoran con lo que metí la pata.
Así que he decidido curarme en la salud para los cumpleaños, y he decido comprar un perfume para los regalos de mi madre, mi hermana y mi novia. No me complico, aunque si que he escogido uno diferente para cada una y esperado hasta la primera que es cuando vienen los perfumes más fresco.
Además me he ahorrado un piquito de dinero porque he descubierto perfumes de oferta en una plataforma online además de ahorrarme el dinero de los gastos de envío al repartirlo entre los tres perfumes. Ahora cuando llegue el día de su cumpleaños les voy a sorprender con un regalo a tiempo.
Nunca pude imaginar que existiría una pasión así. Practicar el aceituning es un nuevo concepto de comer aceitunas añadiéndoles otros ingredientes, bien sean aliños u otros ingredientes también principales, hasta conseguir una elaboración propia, una receta única, lista para consumir.


